Aerotermia
Aerotermia: qué es, cuándo compensa y qué te ponen en casa
Una bomba de calor aire-agua da calefacción, agua caliente y, si se monta para ello, frío. Sustituye a la caldera. Aquí está lo que casi nadie te explica antes de venderte una.
Actualizado el 13 de septiembre de 2026
Qué es, sin tecnicismos
Tu frigorífico saca el calor de dentro y lo echa fuera: por eso la rejilla de atrás está caliente. Una bomba de calor aire-agua hace lo mismo al revés: coge el calor que hay en el aire de la calle —aunque esté a cinco grados, hay calor— y lo mete en el agua que recorre tu casa.
La diferencia con una caldera es de fondo: una caldera fabrica calor quemando algo, y una bomba de calor solo lo mueve. Mover cuesta menos energía que fabricar, y de ahí sale el ahorro. Cuánto ahorro exactamente depende de tu casa, de con qué la compares y de a qué temperatura trabaje el agua, así que desconfía de cualquiera que te dé un porcentaje antes de verla.
Cuándo compensa, y cuándo te diríamos que no
No es un producto para todas las casas, y quien te diga lo contrario está vendiendo, no calculando.
Suele compensar
- Si vienes de gasóleo o de butano.
- Si ya tienes suelo radiante, aunque hoy lo mueva una caldera.
- Si además necesitas frío y ahora no tienes nada.
- Si la casa está razonablemente aislada o vas a reformarla.
- Si el agua caliente te sale cara con un termo eléctrico.
Cuesta más justificarla
- Frente a un gas natural bien dimensionado y una caldera nueva: la cuenta se aprieta y hay que hacerla de verdad.
- En una casa sin aislar y con radiadores pequeños: el equipo trabaja forzado y el ahorro se evapora.
- Si no hay dónde poner la unidad exterior sin molestar a un vecino ni el depósito sin comerse una habitación.
- Si la vivienda se usa cuatro fines de semana al año.
Si en la visita sale que estás en la segunda columna, te lo decimos y no pasa nada. Preferimos perder un presupuesto que colocar una máquina que no te va a cuadrar.
Cuánto cuesta, y de dónde sale esa cifra
Una instalación completa de aerotermia —calefacción y agua caliente— en una vivienda española se mueve entre 7.000 € y 22.000 €, según el tamaño de la casa, la potencia y los emisores.
Eso no es nuestro precio: es el del mercado, y lo decimos porque suponemos que lo estás mirando en varios sitios. El dato es de 2026 y viene de portales del sector (Selectra, SotySolar), que además venden presupuestos, así que tómalo como orden de magnitud y no como tarifa.
Lo tuyo sale de la visita, y puede quedar por debajo si se aprovecha la instalación que ya tienes o por encima si hay que renovar emisores.
Qué te ponen exactamente
- fuera, sobre bancada
La unidad exterior
- dentro, ocupa
El depósito de agua caliente
- el circuito
El módulo hidráulico y las llaves
- se aprovecha lo que sirve
Tu instalación de siempre
En detalle
- La duda que más frena una aerotermia, y casi siempre tiene buena respuesta
- Qué se aprovecha de lo que ya tienes y qué no
- Cómo funcionan, sin prometerte un importe
Lo que preguntan antes de decidir
¿Qué es la aerotermia, en una frase?
Una máquina que saca calor del aire de la calle y lo mete en tu casa, en vez de quemar nada para fabricarlo. Es el mismo principio que un frigorífico, funcionando al revés. Por eso da calefacción, agua caliente y, si se monta para ello, también frío en verano.
¿Funciona cuando hace frío de verdad?
Sí, y en la Comunitat Valenciana el frío no es el problema: aquí una bomba de calor trabaja casi todo el invierno en su rango bueno. Cuanto más baja la temperatura de fuera, más le cuesta, y por eso el dimensionado importa. En una casa de interior de Castellón no se calcula igual que en la costa.
¿Me sirven mis radiadores o hay que poner suelo radiante?
Muchas veces sirven, y esa es la duda que más frena a la gente. La aerotermia rinde mejor cuanto más baja es la temperatura del agua, así que se lleva de maravilla con el suelo radiante; pero con radiadores también funciona si están bien dimensionados, y a veces basta con cambiar algunos por otros más grandes. Es de lo primero que se mira en la visita.
¿Y si tengo caldera de gasóleo o de gas?
Es el caso más habitual y también el que más suele compensar, sobre todo frente al gasóleo. La instalación existente —radiadores, tuberías, depósito— casi nunca se tira entera: se aprovecha lo que está en buen estado, y eso cambia bastante la cuenta.
¿Cuánto ocupa y dónde va?
Una unidad exterior parecida a la del aire acondicionado, sobre una bancada o un soporte, y dentro un depósito de agua caliente que hay que preverle sitio: en un lavadero, en un garaje o en un armario técnico. Saber dónde cabe es medio presupuesto, y por eso no se puede resolver por mensaje.
¿Hace ruido? ¿Me va a decir algo el vecino?
Hace el ruido de un ventilador y un compresor, y es el motivo de discusión con vecinos más frecuente de todo el gremio. Se resuelve eligiendo bien dónde va, separándola de las ventanas del vecino y montándola sobre silentblocks. Si el sitio evidente es malo, lo decimos antes de instalar y no después.
¿Hay ayudas?
Suele haberlas, y cambian de convocatoria en convocatoria. No prometemos ninguna por adelantado ni damos un importe: te decimos cuál está abierta cuando presupuestamos, con su plazo y sus requisitos, y qué documentación hay que guardar desde el primer día, que es lo que más gente pierde por el camino.
¿Te miramos la casa?
Di qué tienes ahora —caldera, radiadores, suelo radiante, nada— y una foto de dónde podría ir la unidad exterior. Con eso ya se puede empezar.
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